martes, 27 de mayo de 2008

HACEMOS UN DICTADO


Cada vez que acabamos una letra, les hago un dictado a los niños, para que ya se vayan habituando para el próximo curso.
La verdad es que, la mayoría, lo hacen bastante bién.
Separan sus mesas, saben que hay que estar en silencio, comparten la goma, en fin, como los mayores.
A muchos de ellos les encantan los dictados, hay otros que dicen que no les gusta nada.

Para la hora del recreo, como llovía, nos hemos ido al aula de Psicomotricidad con las demás clases de infantil para ver una película.
Ha sido una mañana distinta.